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Descubren en Europa la telaraña más grande del mundo, con más de 111 mil arañas

Descubren en Europa la telaraña más grande del mundo, con más de 111 mil arañas
Foto: Marek Audy/Subterranean Biology

Un hallazgo científico sin precedentes reveló la existencia de la telaraña más grande del planeta en la llamada “Cueva del Azufre”, situada en la frontera entre Albania y Grecia. La red, que cubre más de 106 metros cuadrados, alberga una colonia mixta de más de 111 mil arañas, según un estudio publicado el 17 de octubre de 2024 en la revista Subterranean Biology y retomado por Live Science.

Un hallazgo extraordinario en el mundo subterráneo

El descubrimiento fue realizado por un equipo internacional de investigadores encabezado por István Urák, profesor asociado de biología en la Universidad Húngara de Sapientia, en Transilvania, Rumania. Los científicos documentaron su exploración con imágenes que muestran el impresionante tejido de redes que tapizan las paredes de la cueva.

La estructura está compuesta por miles de pequeñas telarañas en forma de embudo, interconectadas y elaboradas por dos especies diferentes: Tegenaria domestica y P. vagans. De forma sorprendente, ambas especies cohabitan y cooperan dentro del mismo espacio, un comportamiento colonial que nunca antes se había registrado en estos arácnidos.

Los primeros indicios de esta colonia fueron detectados en 2022 por un grupo de espeleólogos checos, y posteriormente confirmados por el equipo de Urák durante una expedición en 2024. Los investigadores estiman que cerca de 69 mil ejemplares pertenecen a la especie Tegenaria domestica y 42 mil a P. vagans, cifra que convierte a este sitio en el ecosistema arácnido más denso conocido hasta ahora.

Un ecosistema extremo modelado por el azufre

La “Cueva del Azufre” toma su nombre del ácido sulfúrico que ha moldeado su estructura a lo largo del tiempo. En este entorno hostil, donde nunca penetra la luz solar, prospera un ecosistema singular: microbios que oxidan el azufre, mosquitos que se alimentan de biopelículas microbianas y las arañas, que dependen de esos insectos como su principal fuente de alimento.

De acuerdo con el estudio, la oscuridad total influye en el comportamiento de las arañas. En condiciones normales, Tegenaria domestica podría ser depredadora de P. vagans, pero en este ambiente ambas especies han desarrollado una convivencia pacífica. La falta de luz altera su percepción visual y reduce su agresividad.

Adaptaciones genéticas únicas

El análisis genético mostró que las arañas de la cueva poseen microbiomas intestinales menos diversos que sus congéneres que viven en la superficie, debido a una dieta rica en azufre. También se detectaron diferencias moleculares significativas, lo que sugiere un proceso de adaptación evolutiva a las condiciones subterráneas extremas.

Urák subrayó la importancia del hallazgo para comprender la plasticidad genética de las especies: “Creemos conocer completamente a ciertos organismos, pero la naturaleza sigue demostrando su capacidad de sorprendernos con adaptaciones inesperadas”.

Un tesoro biológico que necesita protección

El equipo de investigadores advirtió sobre la necesidad de preservar este ecosistema único, considerado un patrimonio biológico de gran valor científico. No obstante, la ubicación de la cueva —en una zona fronteriza entre dos países— dificulta los esfuerzos de conservación y la aplicación de medidas conjuntas de protección.

Actualmente, los científicos preparan un nuevo estudio que analizará más a fondo el comportamiento social y las adaptaciones genéticas de esta singular comunidad arácnida, que sigue revelando los secretos del mundo subterráneo.

Fuente: UNO TV

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