
Un estudio de la Universidad de Wurzburgo (Alemania), publicado en la revista Science Advances, plantea que la relación entre el ciclo lunar y el ciclo menstrual podría estarse debilitando por la creciente exposición a la luz artificial, en especial la emitida por teléfonos móviles, pantallas y focos LED.
De 1950 a 2024: lo que dicen los registros
La investigación analizó los registros menstruales de 176 mujeres durante más de siete décadas y encontró un patrón claro: hasta 2010 existía una mayor coincidencia entre las fases de la Luna —sinódica, anómala y trópica— y el inicio de la menstruación. Sin embargo, tras ese año, la sincronía se redujo de forma notable.
El papel de la luz artificial
Los investigadores atribuyen este cambio a la contaminación lumínica generada por la luz LED, presente en celulares, televisores y sistemas de iluminación doméstica. Según los autores, este tipo de luz nocturna altera los ritmos biológicos humanos y debilita la influencia natural de la Luna sobre el ciclo menstrual.
Un fenómeno que persiste en enero
El estudio también identificó una excepción: en enero, la sincronía parcial entre menstruación y fases lunares seguía presente. Esto se explicaría por el perihelio, momento en que la Tierra se acerca más al Sol, lo que intensifica la acción combinada de las fuerzas gravitacionales del Sol y la Luna.
¿Mito o ciencia?
La conexión entre la Luna y el ciclo menstrual ha sido debatida durante décadas. Aunque ambos ciclos tienen una duración similar —alrededor de 29.5 días—, muchos científicos lo consideran más un mito cultural que un hecho biológico comprobado. Sin embargo, los resultados de este nuevo estudio reabren la discusión y apuntan a que los cambios en la vida moderna podrían haber modificado un vínculo que, al menos en el pasado, parecía más evidente.
