
El uso recreativo de la marihuana se ha expandido en los últimos años, en parte por su legalización en diversos países. Sin embargo, especialistas advierten que su consumo no está exento de riesgos, especialmente cuando se trata de la salud reproductiva masculina.
De acuerdo con una investigación realizada por científicos del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, el consumo de cannabis podría provocar alteraciones en la calidad y cantidad de espermatozoides, además de modificaciones genéticas que podrían tener consecuencias a largo plazo.
Cambios genéticos y reducción del conteo espermático
El estudio, publicado en la revista Epigenetics Journal, encontró que los hombres con mayor concentración de tetrahidrocannabinol (THC) —el principal componente psicoactivo de la marihuana — en la orina, mostraron un recuento de espermatozoides más bajo.
Además, los investigadores detectaron cambios epigenéticos en el ADN del esperma, los cuales se asocian con el crecimiento celular anormal y con ciertas enfermedades, incluyendo algunos tipos de cáncer. Aunque los científicos no pudieron confirmar si estos cambios afectan directamente la fertilidad o la salud de la descendencia, recomendaron precaución a los consumidores.
“Como medida preventiva, los hombres que planean tener hijos deberían abstenerse del consumo de cannabis al menos seis meses antes de buscar un embarazo”, señaló la doctora Susan Murphy, autora principal del estudio y especialista en ciencias reproductivas.
Un llamado a la prudencia
Aunque se trata de una investigación con una muestra limitada, los resultados refuerzan la hipótesis de que el cannabis interfiere en la función reproductiva masculina. Estudios previos ya habían sugerido una disminución del número y la movilidad de los espermatozoides en consumidores frecuentes, pero esta nueva evidencia demuestra una correlación directa entre la cantidad de THC y la magnitud de las alteraciones genéticas.
Los expertos destacan que estos hallazgos no buscan satanizar el consumo, sino alertar sobre sus posibles repercusiones en la fertilidad y promover decisiones informadas, especialmente en quienes desean ser padres.
